25/10/10
Los héroes de Auschwitz
Víctor Emil Frankl nació en Viena el 26 de marzo de 1905. Su padre trabajó duramente desde ser un estenógrafo parlamentario hasta llegar a Ministro de Asuntos Sociales. Desde que era un estudiante universitario y envuelto en organizaciones juveniles socialistas, Frankl empezó a interesarse en la psicología.
Debido en parte a su sufrimiento durante su vida en los campos de concentración y mientras estaba en ellos, Frankl desarrolló un acercamiento revolucionario a la psicoterapia conocido como logoterapia.
http://www.casaviktorfrankl.com/
Los héroes de Auschwitz
Edith Stein
Nació en 1891 en Breslau, dentro de una familia judía practicante. Ahora algunos la conocen como Santa Teresa Benedicta de la Cruz, canonizada por Juan Pablo II el 11 de Octubre de 1998.
Fue la primera y única mujer en doctorarse en Filosofía, en 1917, con Edmund Husserl, uno de los más eminentes filósofos del s. XX. Desde entonces fue su adjunta de cátedra, situación única para una mujer de habla alemana. Para entonces su espíritu estaba en una crisis de escepticismo, pero su corazón estaba fijo en la búsqueda de la verdad. En el verano de 1921, en la finca de unos amigos, el matrimonio Conrad-Martius, lee, en una noche, la vida de Santa Teresa de Avila. Terminado el libro, la luz de la fe la atravesó como un rayo, y exclamó “esta es la verdad”. Se convierte al catolicismo en 1922. Desde entonces hasta 1933 es profesora de Alemán en un colegio de hermanas dominicas de Espira, y entre 1929 y 1932 dicta importantísimas conferencias sobre la relación entre Husserl y Santo Tomás, ante destacados foros tomistas internacionales. Conmueve imaginar a esta joven mujer, humilde y digna a la vez, sentarse ante el estrado ante muy doctos filósofos y teólogos católicos, mayores que ella, y asombrarlos con su sabiduría.
En 1933 entra al Carmelo de Colonia. Hace sus votos perpetuos como carmelita en 1938, año en el cual, por la persecución nazi, debe irse al Carmelo de Etch, en Holanda, donde finalmente, en 1942, es arrestada por los nazis y asesinada en los campos de concentración de Auchwitz.
La vida de Edith, mi hermana Edith, como la llamo en la oración, tiene aspectos sorprendentes.... ... (sigue)
Filósofa hasta la última fibra de su existencia, quedó impresionada por una conferencia de Max Scheler sobre “la esencia de lo santo”. Aunque no creyente, su espíritu pudo captar “la esencia de lo santo”, porque, como filósofa y discípula de Husserl, estaba acostumbrada a reflexionar sobre las esencias de las cosas. Ello quedó allí hasta que la santidad adquirió vida, cuerpo y existencia en Santa Teresa, y la santidad lleva necesariamente a la Gracia de Dios, ésta a la Fe y a la Iglesia. Su conversión fue la expresión viviente de esta armonía entre razón y fe que tanto necesitamos en estos tiempos.
Su conmovedor “ser para la muerte”, desde la vida.
Cuando en 1938 se le ofrece ir a Holanda (huir a Holanda), Edith dice que va a ir con su hermana Rosa, convertida también y que vivía en el convento. Desde Holanda, las hermanas, muy poco conscientes de lo que sucedía, le dicen que hay “sólo una cama”. Edith se niega a ir sin su hermana. Finalmente va con su hermana. Ya en 1942, un 2 de Agosto, Domingo, Edith estaba escribiendo su último gran libro, “Ciencia de la cruz”. A las 5 de la tarde los SS vienen a buscarla. Ella prepara un pequeño atadito de cosas, toma la mano de su hermana, y le dice “vamos a morir por nuestro pueblo”. Y así fue. Se conjetura que ambas murieron en las cámaras de gas el 8 de Agosto. “…Por nuestro pueblo”. Pueblo judío del cual ella se sentía miembro de sangre y, por ello, más unida a Cristo, judío también. Con esa claridad que siempre la caracterizó, poco antes de su muerte le dijo a un sacerdote: “No puede usted imaginarse lo que para mí significa ser hija del pueblo escogido, pertenecer a Cristo no sólo espiritualmente, sino también según la sangre”. Destaquemos: “….No puede usted imaginarse….”. Y: “….ser hija del pueblo escogido, pertenecer a Cristo….”. O sea: ¡ser hija del pueblo elegido ES pertenecer a Cristo! Y por ello, su canonización implica el debate: ¿por qué murió? ¿Por cristiana o por judía? “Vamos a morir por nuestro pueblo”, dijo a su hermana Rosa. ¿Por qué pueblo? Por el judío, claro. Y fue canonizada por martirio cristiano. ¡Bendito sea el debate! Los santos abren caminos………
Edith Stein se adelantó a nuestra época. Totalmente. Después de su muerte, todo quedó en silencio, todos sus escritos archivados y en silencio….Pero el Espíritu Santo no lo quiso así. Lentamente, la penetrante luz de su vida y el misterio de su muerte fueron rompiendo los muros, y Juan Pablo II, por la Gracia de su estado, pudo ver su santidad con la misma luminosidad que Edith la de Santa Teresa. Edith, santa, filósofa, judía, profesora, carmelita. Que a nosotros los laicos nos llene su ejemplo, para entregar nuestra vida a Cristo, con la misma determinación y firmeza, en el mundo familiar y cultural que nos toca vivir. “Edith, tú que sabes lo que es un corazón en búsqueda, intercede por nosotros”. Amen.
Bibliografía:
- Theresia a Matre Dei: Edith Stein, en busca de Dios, Ed. Verbo Divino, 1994.
- Feldmann, C.: Edith Stein, judía, filósofa y Carmelita, Herder, 1987.
- Ferreria Sobral, R.: Edith Stein, una vida sin fronteras, Ciudad Nueva, 1993.
- Stein, E.: Los caminos del silencio interior, Editorial Espiritualidad, Madrid, 1998.
- Stein, E.: La pasión por la verdad, Bonum, Buenos Aires, 1994.
Freud y la guerra
Según Freud, la guerra puede ser considerada como "una especie de neurosis colectiva" o como "una tentativa para descargar periódicamente el exceso de impulsos libidinosos reprimidos". Ambas interpretaciones presuponen que la represión tiene un doble significado, puesto que es al mismo tiempo fuente y efecto de la civilización. Freud afirma textualmente "la conciencia es el resultado del renunciamiento intelectual". A su vez, sin embargo, la conciencia pide nuevas renunciaciones, y así se forma un círculo vicioso que conduce a la Humanidad más bien a sufrir que a aprovechar su cultura y civilización. Freud escribe con pesimismo que nuestra llamada civilización es la culpable de una gran parte de nuestra miseria y que seríamos mucho más felices si pudiéramos volver a las condiciones primitivas.
Junto a los puntos de vista de Freud - que no intento discutir -, es interesante recordar que hace más de dos mil años Plotinus dijo: "E1 amor insatisfecho se trueca en rabia". Ambos autores coincidirían en afirmar que la guerra no significa la ausencia, sino más bien la privación del amor. El punto de vista no es, pues, tan malo como parece.
Para el psicólogo práctico, la guerra es un período durante el cual la vida humana es completamente revolucionada. Las relaciones morales, legales, económicas, sociales y hasta materiales son alteradas de acuerdo con las nuevas necesidades. Hábitos, afectos y credos son rotos.
Durante la guerra la gente debe repetir el proceso de su aprendizaje infantil respecto a los ajustes básicos de la vida. ¿Quiénes están mejor preparados para guiar en esta emergencia sino aquellos que más saben sobre el mecanismo del aprendizaje humano? A los alumnos les falta la plasticidad mental de la infancia: son de diversas edades, niveles culturales y a menudo no desean ser enseñados. Se deben esperar resistencia, dificultades y fracasos; por eso el Gobierno ha de buscar los maestros más eficientes y los métodos más didácticos para el nuevo arte de vivir la guerra.
El hambre en Rusia en 1933
Victor Kravchenko en su texto sólo nos da una visión de lo que acontecía en Rusia en 1933. Stalin suprimió la NEP (Nueva Política Económica), que Lenin había tenido que aceptar para que no quedaran desabastecidas las ciudades, y entre 1929 y 1932 se lanza una doble ofensiva en el campo: la colectivización forzosa y la deskulakización, que supuso la desposesión y la deportación de millones de personas. Los bolcheviques presentaban alkulak como un campesino rico, pero bastaba tener una vaca o un pequeño huerto para ser incluido en la categoría. La imposición de cuotas de entrega de cereal imposibles de cumplir, la retirada de cualquier otra fuente de alimento y la prohibición de recibir ayuda externa provocaron una hambruna generalizada entre los campesinos colectivizados de Ucrania y otras zonas entre 1932 y 1933.
Sin embargo no habría que ir muy lejos, ni el comunismo, ni el capitalismo generan políticas de Estado que ayuden a resarcir el hambre mundial. En el mundo hay cientos de millones de personas que mueren literalmente de hambre, y esta cifra aumenta considerablemente si contamos a todos aquellos que viven pendientes de un hilo sin tener ningún tipo de seguridad y de control sobre sus vidas. Recientemente se han revisado los Objetivos del Milenio, entre los cuales figura como destacado erradicar el hambre en el mundo. Allí se encontraban gran parte de los dirigentes mundiales reforzando una vez más la posición del sistema que dice que la crisis alimentaria es debida a la falta de producción de suficientes alimentos para todos los habitantes del planeta. Lo dicen con la boca llena esperando que todos lo asumamos como verdad absoluta. La verdad es que el verdadero problema no es la falta de alimentos, sino la imposibilidad de acceder a ellos para dos tercios de la población mundial.
La propia FAO admite en sus informes que se producen alimentos suficientes para alimentar a una población de ocho mil millones de personas, cantidad mucho mayor que la población actual. En esos informes se recoge entre otros datos que, desde los años 60, la producción de cereales se ha triplicado mientras que la población mundial sólo se ha duplicado. Entonces, ¿cuál es el problema?
Podría pensarse que el problema radica en las diferentes sequías y diversos fenómenos meteorológicos en países productores, o que viene provocado por el aumento del consumo de alimentos por las incipientes clases medias de Asia y América Latina. Sin embargo, el principal problema es el de siempre: el desarrollo del sistema capitalista y sus consabidas políticas neoliberales han conducido a convertir a los alimentos en una mercancía en manos de aquellos que disponen del capital para sacar beneficios de ellos. Todo lo que rodea a la alimentación (tierras, agua, semillas.) está controlado por grandes corporaciones cuyo único objetivo es aumentar sus ganancias sin importar las consecuencias que ello conlleva.
22/9/10
Principios de la Lógica
Lógica.
La lógica es una ciencia formal y una rama de la filosofía que estudia los principios de la demostración e inferencia válida. La palabra deriva del griego antiguo λογική (logike), que significa "dotado de razón, intelectual, dialéctico, argumentativo", que a su vez viene de λόγος (logos), "palabra, pensamiento, idea, argumento, razón o principio". La lógica examina la validez de los argumentos en términos de su estructura, independientemente del contenido específico de los estados reales a los que aquéllos se puedan referir. En este sentido se habla de la lógica como ciencia «formal». La lógica es una disciplina de la filosofía, las matemáticas y la informática.
Desde el siglo XX que la lógica ha pasado a ser principalmente la lógica simbólica. Esto se basa en un lenguaje formal y para uso estrictamente definidas reglas de inferencia. Un ejemplo sencillo de un sistema formal es la lógica proposicional. La lógica simbólica es también conocida como la lógica matemática o lógica formal en el sentido estricto. La lógica no siempre este sentido de la estructura formal, pero se centró en el mundo antiguo y en la Edad Media , principalmente con los argumentos del lenguaje natural.
1. Diferentes acepciones del término "lógica"
El término "lógica","se encuentra tanto en los antiguos estoicos , como en los antiguos peripatéticos como una teoría de la argumentación o argumento cerrado, es en este sentido que es usado, no antes del primer Siglo antes de Cristo, ". [1] El término se encuentra ya en los antiguos estoicos Zenón de Citio.En español, la palabra "lógica" en el Siglo XIX, muchos (como Immanuel Kant o Georg Wilhelm Friedrich Hegel) y en términos de la epistemología, ontología, o en general, la dialéctica utilizada. La lógica en el sentido moderno fue por el otro, de lo contrario refiere a menudo, como el análisis, la lógica y la logística. Incluso hoy en día en las diferentes disciplinas como la lógica de la literatura , etc distribuidos, la "lógica" no es una teoría del razonamiento que se entiende, sino una doctrina general de "leyes" o las prácticas que se aplican en un campo determinado. En particular, en la tradición de la filosofía del lenguaje ordinario estaba bajo una "lógica" análisis, por lo general un análisis conceptual de las relaciones de entendimiento. La forma preliminar se muestra el uso del término "lógica" es, sin embargo, habitual desde el comienzo del siglo XX. En el lenguaje cotidiano, expresiones como "lógica" o "pensamiento lógico", también una con un sentido diferente o completamente entendido en y alrededor de un "pensamiento lateral" comparado. Del mismo modo, existe el concepto de "la lógica de las mujeres", "lógica masculina" que "afectan a la lógica" y el concepto de "lógica cotidiana" - también conocido como "sentido común" - en la lengua vulgarismo. En estas áreas se refiere a la "lógica" a menudo en las formas de acción, la pragmática. Un argumento es una "lógica" coloquialmente sabe si este válida, convincente, convincente, razonable y clara. En un argumento lógico es la habilidad de pensar para expresarlo.
Incluso en los debates actuales es ampliamente aceptado que la teoría de la inferencia correcta constituye el núcleo de la lógica, es objeto de controversia, sin embargo, que las teorías de la lógica se espera exactamente y qué no. casos controvertidos se refieren a la teoría de conjuntos, la teoría de la argumentación (que quizá no esté bajo la consideración pragmática con falacias empleadas) y la expresión.
2. Sistemas lógicos
Artículo principal: Sistema formal
Existe un debate sobre si es correcto hablar de una lógica, o de varias lógicas, pero en el siglo XX se han desarrollado no uno, sino varios sistemas lógicos diferentes, que capturan y formalizan distintas partes del lenguaje natural. Se podría definir a un sistema lógico como un conjunto de cosas, que nos ayudan en la toma de decisiones que sean lo más convenientemente posible.
Un sistema lógico está compuesto por:
Un conjunto de símbolos primitivos (el alfabeto, o vocabulario).
Un conjunto de reglas de formación (la gramática) que nos dice cómo construir fórmulas bien formadas a partir de los símbolos primitivos.
Un conjunto de axiomas o esquemas de axiomas. Cada axioma debe ser una fórmula bien formada.
2. 1. Lógicas clásicas
Los sistemas lógicos clásicos son los más estudiados y utilizados de todos, y se caracterizan por incorporar ciertos principios tradicionales que otras lógicas rechazan. Algunos de estos principios son: el principio del tercero excluido, el principio de no contradicción, el principio de explosión y la monoticidad de la implicación. Entre los sistemas lógicos clásicos se encuentran:
2. 3. Lógicas modales
Las lógicas modales están diseñadas para tratar con expresiones que califican la verdad de los juicios. Así por ejemplo, la expresión "siempre" califica a un juicio verdadero como verdadero en cualquier momento, es decir, siempre. No es lo mismo decir "está lloviendo" que decir "siempre está lloviendo".
Lógica modal: Trata con las nociones de necesidad, posibilidad, imposibilidad y contingencia.
Principios de la Lógica:
Son los fundamentos que determinan ciertas reglas a seguir, para lograr la coherencia y sistematicidad de los pensamientos en las formas y contenidos.
En otras palabras, los principios lógicos son las leyes del pensamiento que nos aseguran su validez.
PRINCIPIO DE IDENTIDAD.
Este principio expresa igualdad de la idea consigo misma.
Este principio se representa mediante la fórmula “X es X”. Ejemplo: Juan es Juan.
A = A
IMPORTANCIA Y VALIDEZ DEL PRINCIPIO DE IDENTIDAD.
El principio de identidad cobra importancia para nuestro entendimiento en la medida que el predicado exprese notas complementarias al sujeto. De esta manera el principio de identidad amplía nuestro conocimiento. Si dentro del principio de identidad no es sustituido por nuevas notas, el principio no posee valor para nuestro conocimiento. Ejemplo:
Bolívar es Bolívar ( no posee valor)
Bolívar es el libertador de cinco naciones.
Bolívar es el libertador de la Nueva Granada.
En la segunda y tercera oración, el sujeto va acompañado de dos adjetivos que al utilizarnos individualmente nos remiten al sujeto. Así si decimos: El Libertador, sabemos que se está habando de Bolívar.
PRINCIPIO DE CONTRADICCIÓN.
Este principio afirma la imposibilidad de concebir dos juicios contrarios y verdaderos con relación a un mismo objeto.
Si se tienen los juicios S es P y S no es P, es imposible que ambos juicios sean verdaderos a la vez, en el mismo tiempo y circunstancias. Ejemplo: los metales son duros, los metales no son duros.
PRINCIPIO DEL TERCERO EXCLUIDO.
Dados dos juicios contradictorios entre sí: (A es B); (A no es B), hemos de reconocer que alguno será verdadero y el otro necesariamente falso, no existiendo un tercer modo de ser. Igualmente se excluye la posibilidad de un tercer juicio con los mismos elementos A y B.
PRINCIPIO DE RAZÓN SUFICIENTE.
Este principio plantea la necesidad de justificar los conocimientos de una forma razonada, es decir, ordenada y lógica. Sólo es verdadero aquello que se puede probar suficientemente, basándose en otros conocimientos o razones ya demostradas.
Por ejemplo cuando se dice que “ el todo es mayor que las partes”, esta afirmación es un conocimiento verdadero, puesto que se ha comprobado que una parte es menor que el todo, ya sea por la experiencia o por pura intuición.
Primera Guerra Mundial
Diferencias y semejanzas respecto a la comunicación de masa en la revolución francesa y la revolución rusa.
Durante la Revolución francesa y después de ella la propaganda se caracterizó por los contenidos: la soberanía del pueblo. En Alemania se hizo ideológica con Marx y Engels. Tomó más cuerpo todavía en el terreno sociológico: las poblaciones se fueron de los pueblos a la ciudad; las creencias dieron paso a las opiniones; el propagandista se convierte en un activista de masas. Se caracterizó también por los métodos: la Revolución francesa fundó la primera “Oficina de Propaganda” con medios, clubs, ceremonias; invadió la escuela, las artes. Napoleón utilizó la prensa, la escuela, la Iglesia. El socialismo apuntó a grupos secretos, a la prensa y a las huelgas. De esta forma, la propaganda se organizó creando mitos (mito napoleónico) a quienes había que desbancar animando a las masas. Poco a poco llegó a ser permanente: la Revolución , Napoleón y los Estados necesitaron desde entonces del consenso popular y de la opinión pública.
En el siglo XX. Después de la I Guerra Mundial (1.914-1.918), siguiendo el ejemplo de Alemania, Francia, Inglaterra y especialmente Estados Unidos, la propaganda se especializó en medios y hombres, y se convirtió en servicio público de los gobiernos, con el fin de avivar la causa de la guerra en el interior y de desmoralizar al enemigo en el exterior.
Con el comunismo, Rusia y los países satélites la propaganda cambió de naturaleza. A causa de la guerra se transformó de circunstancial en permanente: duraría hasta que la sociedad se dividiera en clases. De sectorial pasó a ser total: cambió radicalmente las estructuras de la sociedad comenzando por su misma concepción. Finalmente, se organizó entre las clases obreras. Todo se centralizó en el Partido. La información tenía que darla el Partido, especialmente a los analfabetos mediante el cine. Lenin la metodizó en tres puntos: 1) Comenzar por el acento o tono políticos (“ los hechos”). 2) Dar la palabra de orden. 3) Pasar de la participación a la acción.
Con el comunismo, Rusia y los países satélites la propaganda cambió de naturaleza. A causa de la guerra se transformó de circunstancial en permanente: duraría hasta que la sociedad se dividiera en clases. De sectorial pasó a ser total: cambió radicalmente las estructuras de la sociedad comenzando por su misma concepción. Finalmente, se organizó entre las clases obreras. Todo se centralizó en el Partido. La información tenía que darla el Partido, especialmente a los analfabetos mediante el cine. Lenin la metodizó en tres puntos: 1) Comenzar por el acento o tono políticos (“ los hechos”). 2) Dar la palabra de orden. 3) Pasar de la participación a la acción.
Cuál fue el papel de los medios de comunicación en los hechos que antecedieron en la 1era guerra mundial
Antes de estallar la primera guerra mundial, la prensa junto con otros medios de difusión mantuvo distintas confrontaciones que derivaron en el estalla miento de está en el año 1914.
La prensa para evitar disidencias y alteraciones sociales ocultaba acciones prebélicas que llevaba a cabo Alemania, como el apoderamiento de tierras, una expansión del imperialismo Otomano; cuando la revolución estalló la prensa se volcó rotundamente en contra de este, pues se apoderó de una gran parte de Europa, por tanto lo desacreditaban, por sus métodos expansionistas.
Aspectos culturales comprendidos en los antecedentes de la 1era guerra mundial
En los siglos XVII y XVIII el escenario europeo había tenido cuatro protagonistas: Inglaterra, Francia, Austria y Rusia. En la segunda mitad del siglo XIX se habían incorporado Italia y Alemania, que lograron un rol protagónico que quebranto la paz.
Durante un largo período, entre 1885 y 1914 "reinó la paz armada "en la mayor parte de Europa. La excepción fue la región de Los Balcanes, la más orienta de las penínsulas europeas de Mar Mediterráneo.
Se llamó la paz armada, ya que entre las naciones europeas existían muchas rivalidades en materia económica y debido a que las pretensiones colonialistas de unos y otros chocaban en múltiples oportunidades. Además, el auge de los sentimientos nacionalistas en diversas regiones aportaba su cuota de tensión.
En julio de 1914 se produjo una distensión política dentro de cada país europeo ante la crisis, que se desbordó en entusiasmo patriótico a principios de agosto con las declaraciones de guerra. La gran mayoría de formaciones políticas y la opinión pública cerraron filas en torno a sus gobiernos y abundaron las manifestaciones callejeras respaldando las decisiones gubernamentales. Predominó un arraigado efecto moral de temor, odio y acusaciones contra el otro bando, imponiéndose el nacionalismo. En los parlamentos este consenso en torno a la causa nacional recibió el nombre de "Unión Sagrada" o "Burgfriede", con la aprobación de grandes presupuestos para equipamiento bélico, renuncia temporal a las huelgas, disminución del control civil sobre las decisiones militares, etc.
En los años precedentes los estadistas, bastante pacifistas en general (muchos desconfiaban de las consecuencias internas de un conflicto grave ) se vieron arrastrados a medida que tropezaban con los obstáculos de la política internacional que velozmente se filtraban al debate interno. Normalmente, la salida fue la carrera de armamentos, que se transformó en una tendencia irreversible, un esfuerzo creciente por aumentar el margen de superioridad o para no ser superados. La tentación de usar las formidables fuerzas armadas como herramienta de presión ventajosa ante cualesquiera disputa entre países era irresistible, aceptando llegar hasta las últimas consecuencias si fuera preciso. Era una mentalidad fatalista, resumida en la frase de Poincare: " No queremos la guerra, pero no la tememos". Hemos contemplado la presencia de esta filosofía en la crisis que siguió al magnicidio de Sarajevo. El concepto de "guerra preventiva" era manejado con soltura en los Estados Mayores de los ejércitos; en última instancia la guerra era considerada según los términos de Clausewitz: "la continuación de la política por otros medios"
Por añadidura, existían versiones culturales de la guerra calificada como proceso purificador y de elevación por encima de las pequeñas mezquindades y mediocridades de la vida cotidiana, un sacrificio heroico por la supervivencia del cuerpo nacional, el único verdaderamente inmortal y al que los individuos debían devoción. El prestigio de lo marcial, el culto a la fuerza como motor de cambios eran concepciones insertadas por la educación de los sistemas nacionales. Incluso más lejos, la guerra era interpretada como fenómeno natural o de elección consciente de la violencia legítima, una "forma de existencia superior" según las palabras de Nietzsche, la guerra convertida en un fin en si mismo... von Bernhardi lo explicaba así en una obra de 1911: " la guerra(...) es una necesidad biológica, es poner en práctica la ley natural sobre la que se basan todas las restantes leyes de la Naturaleza, la lucha por la existencia"
Uno de los escritores pangermanos de finales del siglo XIX, Paul de Lagarde, en su obra " Deutsche Schriften" fustigaba lo que consideraba actitud demasiado acomoditicía de la burguesía y la vida política germanas y predicaba su solución, un crudo nacionalismo como factor de catarsis: " No ha habido aun nunca un estado alemán(...) El estado actual es una casta, la vida política es una farsa, la opinión pública una cobarde ramera (...) Vivimos en medio de la guerra civil, que solo provisoriamente toma su curso sin pólvora ni plomo, pero, en cambio, con la mayor vileza mediante el silencio y la calumnia(...) la creencia en la inmortalidad se hace para nosotros más y más condición indispensable , bajo la cual podemos solamente soportar la vida en este Reich judeo-alemán compuesto de barro y hierro(...) las Naciones no se originan por generación física, sino por acontecimientos históricos pero están sometidas a la acción de la Providencia. Por eso las Naciones son de institución divina, ellas son creadas(...) reconocer permanentemente la misión de su Nación significa sumergirla en la fuente que da eterna juventud: servir para siempre a esta misión significa adquirir fines más elevados y con ellos una vida más elevada. "
Uno de los teoricos del nazismo, Alfred Rosenberg, escribiría en 1934 refiriendose a aquella época de incertidumbres y transformaciones: " Para el siglo XIX existe aún una circunstancia atenuante: que sus seres humanos se hallaban en medio de una corriente rauda de industrialismo que nacía, y que como otros muchos también fueron tomados por sorpresa por lo nuevo.
Cual fue el papel de los medios de comunicación durante el desarrollo y desenlace de las 1era guerra mundial
Es en Estados Unidos donde nace la propaganda durante la Primera Guerra Mundial. El gobierno deseaba entrar a esa guerra, pero no sabía qué hacer para que la gente que tenía trabajo, familia, etc., estuviera dispuesta a ir. Un error les dio la pauta. A un periódico llegaron dos forografías: una en la que llevaban unos caballos para matarlos; la otra soldados alemanes que llevaban un grupo de prisioneros de guerra. El error fue que las notas al pie de las fotos quedaron al revés, y en el caso de los prisioneros quedó que los llevaban al matadero. La indignación de los norteamericanos fue mayúscula. Allí se dio cuenta el gobierno que manipulando la información lograría convencerlos para ir a la guerra. El cine fue un gran recurso. En las películas ponían a los alemanes como abusivos y perversos, pero también como tontos. Fueron creando odio hacia los alemanes, pero a la vez con temor. El pretexto para entrar a la guerra fue realmente una tontería, para recuperar un millón de dólares que un banquero había prestado a Inglaterra y si perdía no los recuperaría. En ese tiempo, y ya como propaganda, inventaron al Tío Sam, que pedía que se alistaran en el ejército para defender la libertad. Así, sin causa real fueron a la muerte muchos gringos, manipulados por el primer proyecto de propaganda conocido, al cual se llamó: La bala mágica.
Empecemos con la primera operación moderna de propaganda llevada a cabo por un gobierno. Ocurrió bajo el mandato de Woodrow Wilson. Este fue elegido presidente en 1916 como líder de la plataforma electoral Paz sin victoria, cuando se cruzaba el ecuador de la Primera Guerra Mundial. La población era muy pacifista y no veía ninguna razón para involucrarse en una guerra europea; sin embargo, la administración Wilson había decidido que el país tomaría parte en el conflicto. Había por tanto que hacer algo para inducir en la sociedad la idea de la obligación de participar en la guerra. Y se creó una comisión de propaganda gubernamental, conocida con el nombre de Comisión Creel, que, en seis meses, logró convertir una población pacífica en otra histérica y belicista que quería ir a la guerra y destruir todo lo que oliera a alemán, despedazar a todos los alemanes, y salvar así al mundo. Se alcanzó un éxito extraordinario que conduciría a otro mayor todavía: precisamente en aquella época y después de la guerra se utilizaron las mismas técnicas para avivar lo que se conocía como Miedo rojo. Ello permitió la destrucción de sindicatos y la eliminación de problemas tan peligrosos como la libertad de prensa o de pensamiento político. El poder financiero y empresarial y los medios de comunicación fomentaron y prestaron un gran apoyo a esta operación, de la que, a su vez, obtuvieron todo tipo de provechos.
Entre los que participaron activa y entusiastamente en la guerra de Wilson estaban los intelectuales progresistas, gente del círculo de John Dewey Estos se mostraban muy orgullosos, como se deduce al leer sus escritos de la época, por haber demostrado que lo que ellos llamaban los miembros más inteligentes de la comunidad, es decir, ellos mismos, eran capaces de convencer a una población reticente de que había que ir a una guerra mediante el sistema de aterrorizarla y suscitar en ella un fanatismo patriotero. Los medios utilizados fueron muy amplios. Por ejemplo, se fabricaron montones de atrocidades supuestamente cometidas por los alemanes, en las que se incluían niños belgas con los miembros arrancados y todo tipo de cosas horribles que todavía se pueden leer en los libros de historia, buena parte de lo cual fue inventado por el Ministerio británico de propaganda, cuyo auténtico propósito en aquel momento -tal como queda reflejado en sus deliberaciones secretas- era el de dirigir el pensamiento de la mayor parte del mundo. Pero la cuestión clave era la de controlar el pensamiento de los miembros más inteligentes de la sociedad americana, quienes, a su vez, diseminarían la propaganda que estaba siendo elaborada y llevarían al pacífico país a la histeria propia de los tiempos de guerra. Y funcionó muy bien, al tiempo que nos enseñaba algo importante: cuando la propaganda que dimana del estado recibe el apoyo de las clases de un nivel cultural elevado y no se permite ninguna desviación en su contenido, el efecto puede ser enorme. Fue una lección que ya había aprendido Hitler y muchos otros, y cuya influencia ha llegado a nuestros días.
Consecuencias de la Primera Guerra Mundial.
Después de la guerra el mundo cambió de forma radical.
Se cobró cerca de 9 millones de muertos, lo que ocasionó que los muchos intelectuales y artistas, tomaran partido por las actitudes pacifistas.
Las devastaciones de edificios, campos, minas, ganado, puentes, ferrocarriles, fábricas, maquinaria, carreteras, barcos, etc... fueron incalculables, sobre todo en las zonas más afectadas por los combates (el norte de Francia, Bélgica, la Europa del este y la frontera entre Italia y Austria). Sólo en Francia quedaron destruidos unos 5.000 kilómetros de vías férreas y unos 300.000 edificios.
Una de las consecuencias más notoria fue la desaparición de cuatro grandes imperios (Rusia, Alemania, Austria-Hungría y el Otomano), la aparición de muchos pequeños países (Países Bálticos, los Balcanes o Yugoslavia) y el aumento de territorios por parte de muchos países nacionalistas como Hungría, Polonia y Checoslovaquia, supone también, el fin de la diplomacia secreta, y la creación de la Sociedad de Naciones para regular las relaciones internacionales.
La guerra había ocasionado enormes pérdidas económicas. El costo de la guerra se estimó en torno de los 180.000 a 230.000 millones de dólares, y el de los daños causados por las destrucciones, en torno a otros 150.000 millones. Para los vencidos esta situación se ve agravada, ya que tienen que correr con los gastos de reparación. La guerra además, había trastocado toda la economía mundial. El comercio internacional y las inversiones en el exterior de los principales países europeos quedaron prácticamente interrumpidos entre 1914 y 1918.
Tras la guerra y aprovechando la debilidad de Europa, EE UU se revela como una gran potencia mundial imperialista, y llega a hacerle prestamos a los países europeos que se ven endeudados.
La guerra obligó, por otro lado, a el hecho de que las mujeres comenzaran a desempeñar un rol más importante. La formidable movilización realizada por los países beligerantes convirtió a la mujer en la primera fuerza de la retaguardia: fueron más del 90% del personal de muchos hospitales y fueron, también, policías, oficinistas, empleadas en los medios de comunicación, taquilleras y conductoras de metro y autobús y, sobre todo, obreras en las fábricas. Pero fue en el campo donde su trabajo resultó fundamental para la supervivencia de todos. Su decisiva participación en la guerra les ganó un extraordinario avance en la conquista de la igualdad de derechos.
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